¿Han sido buenos los resultados del Sector Seguros? ¿Significa esto que no tiene retos pendientes? ¿Cuáles? Los vamos a ver todos en las siguientes líneas.
Las aseguradoras cerraron 2025 con más ingresos por primas y mejores niveles de rentabilidad. Sin embargo, buena parte de ese avance responde a circunstancias favorables del mercado.
El Global Insurance Report 2026 de Bain & Company advierte de que persisten problemas que pueden condicionar el futuro del sector.
La consultora estima que las primas mundiales alcanzaron los 7,1 billones de dólares, frente a los 6,7 billones de 2024. La cifra prácticamente duplica los 3,6 billones registrados en 2010.
Para la próxima década, Bain espera un crecimiento superior al de los diez años anteriores en todas las regiones excepto Sudamérica. Esta evolución también se prevé en los principales ramos: no vida, vida y salud.
Una mayor rentabilidad que depende del ciclo
La mejora de los resultados fue especialmente visible en no vida. Las subidas de tarifas y un ejercicio relativamente favorable en pérdidas por catástrofes contribuyeron a aumentar la rentabilidad.
Aun así, la consultora considera que estos resultados no permiten anticipar la solidez del negocio a largo plazo. La dificultad para pagar un seguro, las barreras de acceso y el limitado rendimiento económico de las inversiones tecnológicas continúan pendientes.
Los inversores también cuestionan si las compañías podrán mantener el crecimiento de sus beneficios cuando termine el ciclo favorable. Si quieres valorar la fortaleza del sector, estas dificultades deben formar parte del análisis junto con las cifras de primas y rentabilidad.
El precio y la complejidad dificultan la contratación
En los seguros de hogar y automóvil, varios años de subidas han hecho que las pólizas resulten menos asequibles para numerosos hogares.
En vida, las dificultades tienen otros componentes. Los productos son cada vez más complejos y los asesores orientan su actividad hacia clientes con mayor patrimonio.
Esto amplía la distancia entre quienes necesitan protección y quienes reciben ayuda para elegirla.
Además, siguen existiendo necesidades insuficientemente cubiertas en salud, fallecimiento, catástrofes naturales y ciberseguridad. Para Bain, estas carencias representan una oportunidad de crecimiento si las entidades desarrollan seguros más accesibles y útiles.
En España, el envejecimiento de la población, los fenómenos meteorológicos extremos y la exposición a riesgos digitales refuerzan la necesidad de ampliar la protección y mejorar la eficiencia del sector.
La digitalización aún no ofrece el ahorro esperado
Las aseguradoras están destinando más recursos a datos, tecnología e inteligencia artificial. Sin embargo, el esfuerzo inversor todavía no se refleja en una mejora significativa de la eficiencia del conjunto del sector.
El informe lo ilustra con dos cifras: durante la última década, las primas emitidas prácticamente se duplicaron, mientras que la ratio de gastos apenas descendió un punto porcentual.
Desde 2022, las nuevas contrataciones de personal entre las 30 mayores aseguradoras de Norteamérica y Europa han disminuido cerca de un 50 %. Bain lo considera una posible señal de ahorro futuro, aunque advierte que mejorar la productividad exige algo más que reducir las plantillas.
Más competencia en cada parte del negocio
La actividad aseguradora se está repartiendo entre un mayor número de actores especializados. La distribución, las operaciones, los servicios, la tecnología y la gestión del capital funcionan de forma cada vez más independiente.
El reaseguro refleja esta evolución. Entre 2019 y 2024, sus primas crecieron un 28 %, incluyendo los sidecars y los valores vinculados a seguros, conocidos como ILS. El conjunto del mercado asegurador avanzó un 24 % durante ese periodo.
Esta fragmentación obliga a revisar el modelo tradicional. Las compañías que concentran distintas funciones ya no pueden asumir que conservarán las actividades más rentables.
Cuatro vías para reducir el coste del riesgo
Bain sitúa la reducción del coste del riesgo entre las prioridades para ampliar el mercado y hacer más asequible la protección. El informe identifica cuatro ámbitos de actuación:
Prevención y siniestros. El frenado automático de emergencia, los rociadores contra incendios, la protección de hogares inteligentes, la construcción resistente a fenómenos extremos y los dispositivos de seguimiento de la salud podrían reducir entre un 10 % y un 20 % el coste de los siniestros, según sus estimaciones.
Distribución y asesoramiento. Las herramientas de IA para asesores y la orientación digital personalizada podrían compensar la escasez de profesionales y facilitar el acceso a productos complejos.
Eficiencia operativa. La IA agéntica ofrece posibilidades para transformar las tareas administrativas y la tramitación de siniestros.
Capital. Una mayor estandarización facilitaría la llegada de nuevas fuentes de inversión y permitiría aumentar la capacidad aseguradora.
El estudio también analiza posibles nuevos modelos competitivos en distribución, diseño de productos, operaciones y servicios, así como en la gestión del balance y los activos. La capacidad para reducir costes y ampliar el acceso a la protección será determinante en esa transformación.





















Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y analizar datos de utilización web. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.